Queridas piernas...
Queridas piernas:
Gracias por ayudarme a escapar cuando me sentía en peligro, gracias por ayudar a sostenerme, por saber a dónde ir.
Por moverme de lugar, por dirigirme a lugares seguros, por esperar el momento indicado para seguir el camino, para detenerme y por continuar caminando cuando ya no podía seguir por el cansancio mental.
Mis piernas son parte de mi corazón.
Mis piernas están conectadas con mi escencia.
Mis piernas son mi cuerpo.
Mi cuerpo soy yo.
Mi cuerpo es valiente y valioso.
Ingrid Rodríguez
Comentarios
Publicar un comentario